Las sillas ergonómicas para oficina nacieron como una solución para los dolores musculares y de espalda
¿Desde qué año existen las sillas ergonómicas?
Las sillas ergonómicas para oficina nacieron como una solución para los dolores musculares y de espalda que contraían los trabajadores que trabajaban en oficinas durante muchas horas seguidas delante del ordenador. Al principio, las sillas ergonómicas para oficina no eran más una forma de cuidar del cuerpo del trabajador; con el tiempo han ido evolucionando, y actualmente podemos encontrar en el mercado sillas para oficina que bien podrían pasar por arte moderno.A pesar de que las sillas ergonómicas para oficina son un invento de nuestro tiempo, la ergonomía no lo es. El término nació con el biólogo Wojciech Jastrzebowski en 1857. Proviene de dos palabras griegas: ergon, que significa trabajo, y nomos, que significa leyes naturales. Ya en 1700 había quien se quejaba de los problemas de salud de los trabajadores que se derivaban de sus actividades, como hizo un médico italiano en De Morbis Artificum Diatriba (Las enfermedades de los trabajadores).
Con la migración de los trabajadores de las fábricas a las oficinas, la ergonomía cambió radicalmente. La ergonomía dejara de centrarse en los problemas derivados del trabajo manual reiterado de las fábricas o los talleres para poner el foco en las sillas para oficina. La primera de las sillas para oficina como las conocemos ahora se inventó en 1968 en Alemania. La ergonomía se limitaba a ofrecer un apoyo lumbar adecuado. Las sillas para oficina cruzaron pronto las fronteras alemanas para conquistar Europa y más tarde Estados Unidos.
Las sillas ergonómicas para oficina evolucionaron especialmente durante la década de los ochenta y los noventa, coincidiendo con la implementación de los ordenadores a las oficinas. Las sillas para oficina cuentan con ruedas, una palanca para regular la altura y soporte lumbar para la parte inferior de la espalda. La mayoría de las sillas para oficina no son bonitas, porque están diseñadas para ser cómodas, no para decorar; aun así, durante los últimos tiempos, muchos diseñadores e interioristas han creado sillas para oficina modernas que, además de cuidar de la salud del usuario, decoran la oficina o el despacho.